Descubrimientos musicales definitivos de 2011 (2 de ¿?)

Después de tanto apocalipsis y tanto dark ambient, voy a darle a la música marianista; normal, como Dios manda.

Danger

Danger es otro electrofrancés muy del palo de Kavinsky. Es decir, electrónica bailable con enormes reminiscencias ochenteras, de videojuego de 16 bits (sí, como su propio teaser de aquí arriba muestra, es mucho más de SuperNintendo y Sega Megadrive que de Master System y Atari).

Que haya oído, sólo tiene publicados 3 EPs que ha ido sacando a lo largo de 4 años, también muy a la Kavinsky. Pero qué tres EPs, oigan.

Nicolas Jaar

Nicolas Jaar es un estadounidense-chileno de VEINTIÚN años que hace una electrónica minimalista, intimista (joder, qué adjetivos uso), y en el caso de su último (y primer) LP “Space is only noise”, buena, muy buena.

Soft Moon

Soft Moon es exactamente lo que yo haría si tuviese el talento, la paciencia y los conocimientos necesarios para emprender un proyecto musical. Dicho esto, supondréis la emoción con la que descubrí este disco claustrofóbico, oscuro, monótono. Podría ser mi disco favorito del año fácilmente.

Soft Moon es un tipo de San Francisco, un tal Luis Vasquez, con evidente cariño hacia Joy Division, Neon Judgement y lo protoindustrial y siniestrillo en general.

Dirty Beaches

Si los archivos de Spotify se rayasen por el uso, con el Badlands de Dirty Beaches lo habría logrado este año.

Dirty Beaches es Alex Zhang Hungtai, un taiwanés que emigró a Canadá a protagonizar su propia peli de David Lynch y ponerle banda sonora.

Lo que hace es un hijo bastardo entre el rockabilly y la música industrial extraordinariamente lo-fi. No es monoaural de milagro.

Resulta una interesante mezcla entre lo familiar y lo perturbador.

Me voy acercando al rock, que en realidad es el grueso de lo que he escuchado este año. Pero lo dejaré para la decena de posts posteriores (posts posteriores parece tartamudez escrita).

  1. mekanoide ha publicado esto