Descubrimientos musicales definitivos de 2011 (4 de ¿4?)

Llegué tarde, lo sé, pero es que la Nochevieja se comió mis deberes. Espero que sepáis disculparme, y confiéis en la validez de este último (creo) post sobre los mejores descubrimientos musicales que hice en 2011.

He dejado para este último post (a medias entre la casualidad y la intencionalidad) unos cuantos grupos de rock. O “rock”, así, entre comillas.

Los primeros grupos tienen en común el haberse caído en la marmita de la oscuridad de pequeños, para luego salir y caerse en la del LSD. Los últimos ya no.

Suuns

Pie IX by Suuns from Secretly Jag on Vimeo.

Estos tíos me encantan. Son canadienses, son oscuros y son raros de cojones (como la mayoría de canadienses, por otra parte). Suuns tienen de momento un solo disco, Zeroes QC, consistente en una portada en blanco y negro y un puñado de canciones que mezclan una dosis bastante generosa de electrónica machacona con rock de todos los pelajes, casi instrumental (pero sólo casi). Es un disco extravagante y tan variado que no sabría cómo etiquetarlo. A veces quizás demasiado variado, no sabes muy bien a qué atenerte de una canción a otra, pero siendo su debut, me parece extremadamente prometedor.

Moon Duo

Moon Duo es, como su nombre parece indicarnos, un par de personas que hacen música juntas. Si a veces os suena ligeramente a Wooden Shjips, bravo, habéis acertado. Una de las dos personas es Erik Ripley Johnson, de Wooden Shjips. La otra, una tal Sanae Yamada. Es, junto con Soft Moon, otro de los proyectos que me cautivaron el año pasado cuando me puse oscuro y melancólico (un poco de palo, nunca he sido melancólico).

Aunque posiblemente con más frecuencia os suene a Suicide, que es su influencia más evidente. Bases electrónicas en forma de bucles espartanos y antiguos, guitarras con un reverb espacial… todo para generar un ambiente misterioso y psicodélico.

Japandroids

Voy a descansar un ratito del adjetivo “psicodélico” con este dúo de Vancouver.

Hacen algo así como noise de los 90, un sonido vitalista, rápido y distorsionado que podría ser perfectamente la banda sonora de ese momento en que te vas de viaje con tus amigos y os ponéis a saltar en medio del campo a cámara lenta y con encuadres así como torcidos y luego lo recuerdas de esta manera el resto de tu vida, con esta banda sonora y los encuadres, y en realidad no sabes muy bien por qué fue tan memorable porque no estabais haciendo nada en especial. Pero la memoria y los momentos especiales funcionan así y así se lo contarás a tus nietos, que con toda la razón pensarán que chocheas.

Muy recomendables.

My Bloody Valentine

¿Qué? ¿My Bloody Valentine como descubrimiento de 2011? Pues sí, qué vamos a hacerle. Los conocía, había oído alguna canción esporádicamente, pero jamás les había prestado demasiada atención hasta este año.

No os hablaré mucho de ellos porque queda un poco ridículo hacer como que os descubro un grupo mítico de hace casi 30 años. Noise pop, shoegazing… ya sabéis.

A Place To Bury Strangers

Más noise rock, shoegazing, dark wave, etc., esta vez sólo de la década pasada.

APTBS es una banda neoyorkina que debe más que una pequeña inspiración a Jesus And Mary Chains y los propios My Bloody Valentine. De todos modos, su primer disco (homónimo, 2007) tiene un montón de canciones sólidas como el hormigón y adictivas como (no, no haré la comparación, os debo un respiro). En fin, cojonudo. El segundo (de 2009) es algo más flojete, pero tampoco como una segunda legislatura del PSOE.

Future Of The Left

Con el noise en las velas, empezamos a virar hacia el punk, esta vez de Gales (no os perdáis el vídeo de arriba, por el amor del cielo). Realmente no sé qué decir de ellos más allá de que son cojonudos y que, por supuesto, tenéis que oírlos. Un sonido cortante, sin sofisticaciones pero lleno de giros, registros, sorpresas y humor. “You need Satan more than he needs you” es uno de los mejores títulos de canción que recuerdo.

Fucked Up

Seguimos adentrándonos en los dominios del punk/hardcore. Este año también he conocido a Fucked Up, una banda canadiense (y van… voy a tener que replantearme muy seriamente la idea de emigrar a Toronto) que me ha dejado completamente loco. Aunque debo puntualizar aquí que centro mi devoción prácticamente en un sólo disco: The Chemistry Of Common Life (2008), a mi parecer una absoluta obra maestra. Los demás no me emocionan tanto ni de lejos.

Fucked Up cumplen con las leyes del hardcore en su gritos guturales, su ritmo generalmente a toda hostia, sus descargas de guitarras sin concesiones… pero te sorprenden continuamente echando mano de una complejidad y variedad estructural, instrumental y melódica que no son ni mucho menos tan canónicos en el punk. Esto y la longitud de las canciones, en la región de los 4, 5, 6, 7… 18 minutos de duración.

Otra cosa a destacar es la presencia de su frontman, Damian Abraham, que haría llorar de terror a Magneto.

Y hasta aquí llega el pequeño resumen de lo que más me ha marcado sonoramente el ya por fin finado año 2011.

Por supuesto, hay un montón de cosas que también me han gustado y me dejo en el tintero, ya sea porque no les he dedicado el tiempo suficiente, porque no me han convencido tanto, o porque realmente sólo me han emocionado unas pocas canciones: Holly Golightly, Vivian Girls, Crocodiles, Lana del Rey (en este caso tengo la sospecha cada vez mayor de que es un gigantesco farol), Gruff Rhys, Autolux (joder, Autolux, tengo que escribir otro post sobre ellos)…

Quizás esto sirva para empezar a escribir más regularmente. Muy probablemente no, pero aún así, con haberos descubierto un proyecto del que hayáis dicho “¡eh!”, me doy por contento.

  1. mekanoide ha publicado esto